Otra vez el anzuelo

Lo vi pescar, solo. Más bien lo vi tratando de pescar. Lo observé intentando, sin éxito, lanzar su pequeño hilo para llevar algo de alimento a casa. Una y otra vez, durante más de media hora.
Nunca sacó nada, o por lo menos no en el tiempo que estuve mirándolo. Pero cada vez que lanzaba el anzuelo al mar con su pequeña carnada, tenía una cara de alegría y de esperanza, esperando que esta vez sí lograra su cometido y pescara algo.
Ojalá que todo en su vida sea así: que no importe que no logre algo, que siga intentando. Eso mismo es un mensaje para mí.
— Sergio

