
Siempre las he admirado. Las mujeres son lo más maravilloso que tenemos en la vida; de hecho, solo gracias a ellas tenemos vida.
Nos llevan dentro durante nueve meses y después nos cuidan, porque sin ellas es difícil, o imposible, sobrevivir. Las hay de todos los tamaños, colores y facciones, pero no importa: todas son maravillosas.
A la que más quiero, por supuesto, es a mi madre, y después de ella a mi hermana, a mis cuñadas, a mi familia, a mis sobrinas… Pero las quiero a todas, las respeto, y en esos breves momentos en que puedo estar con ellas y entenderlas, mi mundo cambia y todo es maravilloso.
— Sergio

